PARASHAT NOAJ

Los seres humanos constantemente olvidamos los favores que recibimos de otras personas, nuestras deudas, nuestras promesas y votos, nuestros pactos y compromisos; la mayoría de las veces olvidamos guiados por el impulso negativo de hacer aquello que es “más fácil”.

En la Parashá de esta semana aparece por primera vez el Késhet (Arco Iris), cuya presencia en los Cielos es el recordatorio del pacto que hizo D’os con la humanidad de no volver a destruir el mundo a causa de la maldad del ser humano. Por eso explicaron nuestros Jajamim z’L, que cuando vemos un arco iris es un momento en el que debemos examinar nuestras vidas y hacer Teshuvá, ya que Hakadosh Baruj Hu acaba de determinar que la humanidad merece ser destruida, pero Él, Bendito Sea, ha recordado Su alianza que juró a Noaj y a sus descendientes. Esta es la razón por la que un judío(a) debe decir la siguiente Brajá al presenciar un Késhet en los cielos:
ברוך אתה יי אלהינו מלך העולם, זוכר הברית ונאמן בבריתו וקים במאמרו
“Baruj Atá A. Elohenu, Melej Haolam, zojer habrit, veneemán bibritó, vekayam bemaamaró” (Bendito Tú, Hashem nuestro Dios, Rey del Universo, que recuerda el pacto, es fiel a Su pacto, y permanente en Su dicho)

Una de las Mitzvot positivas de la Torá, según Rambam, es “Emular a Dios”, actuar como Él actua, y en este sentido la Brajá del arco iris nos da una gran lección de cómo comportarnos respecto a nuestras promesas y compromisos. La redacción de la Brajá tiene tres partes aparentemente redundantes, pero todas tienen un significado específico:
1. Zojer Habrit-Recuerda el pacto: el primer acto es recordar esa alianza, esa promesa o compromiso que adquirimos. Muchas veces ni siquiera recordamos, porque prometimos en aquel momento falsamente o guiados por el ego de forma superficial; otras veces recordamos y decidimos ignorar ese recuerdo y fingir olvido.
2. Neemán Bibritó-Fiel a Su pacto: y aquí se nos enseña lo obvio, debemos ser fieles en cumplir nuestras promesas y compromisos. Así como Dios retiene Su justicia e impone Su misericordia, nosotros debemos retener el impulso de no cumplir y autoimponernos ser fieles, aún si cumplir es difícil.
3. Kayam Bemaamaró-Permanente en Su dicho: esta es la parte que suena más redundante, sin embargo dice algo completamente distinto, menciona que Dios permanece y no cambia Su “dicho”, no menciona la palabra Brit(pacto). Justamente nos enseña el nivel más alto de moralidad en el cumplimiento de nuestras palabras; una persona recta y justa no necesita pactos, promesas o juramentos, tampoco documentos firmados; su palabra es suficiente “permanece en su dicho”.

Seamos todos merecedores de un buen nombre, al recordar nuestros pactos, ser fieles a ellos, pero sobre todo, por ser permanentes en nuestros dichos.

Shabat Shalom umevoraj!

Rab. Sem. Dr. Yaakov Rodrigues

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