Parashiot Nitzavim/Vayelej – Escogerás la vida

English translation found below

La porción de la Torá de esta semana plantea el dilema humano del libre albedrío y el propósito de la existencia. Dice el texto bíblico: “he puesto ante ti la vida y la muerte, la bendición y la maldición… Escogerás la vida” “Uvajarta bajayim”.

El concepto de libre albedrío implica la libertad de elección que fue dada a los seres humanos con el propósito de otorgarles mérito a través de la recompensa que implica escoger correctamente. Sin embargo, la mitzvah de escoger la vida, podría contradecir esta libertad de expresión. Si se me ordena escoger la vida eso quiere decir que se me prohíbe elegir la muerte. La verdad es que la opción sigue existiendo, pero en la Parashá Hashem se expresa como un padre o una madre que instruye a sus hijos para tomar las mejores decisiones para su propio bien.

Uno podría pensar que cada día que despertamos, cada vez que respiramos y nuestro corazón late, la decisión de vivir escapa a nuestro control consciente, nadie puede sumar tan siquiera un segundo de vida a su existencia terrena cuando su momento ha sido decretado. Entonces, ¿qué quiso decir la Torá con “escogerás la vida”?

El judaísmo nos ha enseñado siempre que la existencia biológica es solamente un instrumento que nos ha sido dado con el propósito de cumplir con la tarea realmente importante: vivir. ¿Qué es vivir? Cada día tenemos la obligación de hacer con nuestro tiempo aquí algo significativo, en cada decisión elegimos vivir o dejamos de hacerlo. Cada vez que nos levantamos a luchar por nuestras metas, que compartimos nuestra luz con otros, que realizamos actos de bondad, que nos esforzamos por mejorarnos a nosotros mismos espiritual y moralmente, que construimos relaciones sanas con nuestros semejantes, cada vez que nos alimentamos bien y hacemos deporte para permanecer sanos, que cuidamos de nuestra salud mental y emocional, estamos escogiendo la vida. De igual forma cada vez que hacemos lo contrario transgredimos esta Mitzvah de la Torá.

El año está a punto de terminar y un nuevo ciclo se abre ante nosotros; vale la pena preguntarnos cómo hemos vivido este año o por el contrario cuántas de nuestras decisiones y comportamientos nos han acercado más a la muerte. Qué podemos cambiar este próximo año para que elijamos más la vida y que nuestros días no pasen frente a nosotros como ráfagas de viento, y cada día sembremos con nuestra existencia una semilla de luz.

No desperdiciemos la maravillosa oportunidad que nos ha sido dada, vivamos intensamente y elijamos cada día hacer de nuestra existencia un regalo para el mundo.

Que seamos inscritos y sellados este año 5786 en el Libro de la Vida.
¡Ketivá vajatimá tová!


Choosing Life

This week’s Torah portion presents the human dilemma of free will and the purpose of existence. The biblical text says: “I have set before you life and death, blessing and curse… You shall choose life” — “U’vacharta baChayim.”

The concept of free will implies the freedom of choice given to human beings so that they may earn merit through the reward that comes from choosing correctly. However, the mitzvah to choose life might seem to contradict this freedom of choice. If I am commanded to choose life, does that mean I am forbidden from choosing death? The truth is that the choice still exists, but in the Parashah, Hashem speaks like a father or mother instructing their children to make the best decisions for their own well-being.

One might think that every day when we wake up, every time we breathe and our heart beats, the decision to live is beyond our conscious control. No one can add even a single second to their earthly existence when their appointed time has been decreed. So, what did the Torah mean by “you shall choose life”?

Judaism has always taught us that biological existence is merely an instrument given to us for the purpose of fulfilling the truly important task: to live. What does it mean to live? Every day, we have an obligation to make something meaningful out of our time here; with every decision, we either choose to live or cease to do so. Every time we get up and strive toward our goals, share our light with others, perform acts of kindness, strive to improve ourselves spiritually and morally, build healthy relationships with those around us, eat well and exercise to remain healthy, and care for our mental and emotional well-being, we are choosing life. Likewise, every time we do the opposite, we transgress this mitzvah of the Torah.

The year is about to come to an end, and a new cycle is opening before us. It is worth asking ourselves how we have lived this year—or, conversely, how many of our decisions and behaviors have brought us closer to death. What can we change in the coming year so that we choose life more often, so that our days do not pass before us like gusts of wind, and so that each day we plant, through our existence, a seed of light?

Let us not waste the wonderful opportunity that has been given to us. Let us live intensely and choose each day to make our existence a gift to the world.

May we be inscribed and sealed this year 5786 in the Book of Life.
Ketivah vaChatimah Tovah!

Spread the love
es_ESEspañol