English translation found below
Uno de los principales problemas que enfrentan las personas cuando se plantean objetivos o metas, es enfocarse exclusivamente en llegar allí, sin dedicar tiempo a analizar el camino recorrido para poder redefinir la estrategia. Cuando caminamos hacia un determinado lugar pero no somos capaces de disfrutar el camino, vivir el proceso, apreciar todos sus obstáculos, aprendizajes y pequeñas victorias, es muy probable que no lleguemos nunca o si llegamos una gran sensación de insatisfacción nos embarga y nos preguntamos cuál era la razón por la cuál queríamos estar ahí.
En la últimas Parashiot del libro de Bamidbar se define la distribución de la tan anhelada Tierra Prometida, en los territorios asignados a cada una de las tribus de Israel; pero también se enumera cada uno de los viajes y las paradas que el pueblo completó durante los cuarenta años en el desierto.
La Torá quiere enseñarnos que incluso más importante que llegar a esa Tierra Prometida que cada uno sueña, es el proceso de pequeños logros, fracasos y enseñanzas que se producen en el proceso de llegar a la meta. Sin estos viajes es imposible llegar allí, y son las herramientas de crecimiento que moldean el temple necesario para poder luego ser amos de ese objetivo y no perdernos dominados por él.
Así que si estás largo o cerca de alcanzar tu meta, recuerda que lo más hermoso e invaluable se logra en medio del viaje, para que cuando llegues tu felicidad sea completa.
Shabat Shalom umevoraj!
Rab. Sem. Dr. Yaakov Rodriguez
